Un ex empleado del Distrito Escolar Unificado de Visalia se declaró culpable de todos los cargos en su contra, mientras que dos víctimas aseguraron casi $12 millones en acuerdos. El caso, que involucra abuso sexual de estudiantes, ha generado preguntas sobre la supervisión escolar y la seguridad de los menores en Tulare County.
DeJaun Jones, quien trabajaba como supervisor en Mt. Whitney High School en Visalia, enfrentaba 12 cargos graves, incluidos envío de material dañino para seducir a un menor, molestar a un menor y abuso sexual infantil. Según la policía de Visalia, Jones recibió fotos y videos desnudos de una estudiante y la tocó de manera inapropiada. Fue arrestado el 20 de abril de 2023 y permaneció en la cárcel del condado de Tulare. En mayo de 2024, se declaró culpable de 11 cargos graves. Su conducta ilegal comenzó en 2022.
El abogado Brendan Gilbert, del bufete Taylor & Ring, confirmó que su firma obtuvo un acuerdo de $3.937.500 para una segunda víctima. Este se suma a un acuerdo de $8 millones anunciado en noviembre, elevando la compensación total a casi $12 millones. Jones fue sentenciado el miércoles a cinco años de prisión por actos lascivos con adolescentes. La sentencia se dictó el 9 de julio de 2026, según informó KFSN.
El caso ha sacudido a la comunidad de Visalia, en el condado de Tulare, donde las escuelas han enfrentado críticas por no proteger a los estudiantes. La reincorporación de Jones en 2022, después de haber sido liberado en 2013 por acusaciones similares, ha generado indignación y llamados a reformas en los procesos de contratación escolar.
Jones fue contratado originalmente como supervisor en Mt. Whitney High School, pero en 2013 fue liberado tras acusaciones de conducta inapropiada. Sin embargo, en 2022, el distrito lo recontrató, lo que permitió que ocurrieran nuevos abusos. Las víctimas presentaron demandas civiles, lo que llevó a los acuerdos multimillonarios.
Este caso resalta la necesidad de una supervisión más estricta en las escuelas y de políticas que impidan la recontratación de empleados con antecedentes de abuso. Las víctimas han recibido una compensación significativa, pero el daño emocional perdura. Se recomienda a los padres y comunidades mantenerse vigilantes y exigir transparencia en las instituciones educativas.