El parlamento sueco aprobó una ley que obliga a trabajadores públicos a denunciar a migrantes indocumentados, generando críticas por miedo y perfil racial. - La ley se aprobó por estrecho margen: 174 votos a favor y 172 en contra.
- Maestros, médicos y trabajadores sociales están exentos tras críticas. - Los críticos dicen que crea un clima de miedo y daña la salud de los migrantes.
- Medidas similares existen en Alemania y fueron revisadas en el Reino Unido. El gobierno argumenta que la ley es necesaria para garantizar deportaciones, pero los expertos advierten que viola derechos humanos y fomenta el perfil racial.