La tasa de mortalidad infantil en EE.UU. alcanzó un mínimo histórico de 5.4 por cada 1,000 nacidos vivos en 2025, según datos federales.
- La tasa disminuyó de 5.6 en 2024, lo que marca una mejora continua. - A pesar de la caída, EE.UU.
aún está detrás de otros países desarrollados con tasas inferiores a 3 por cada 1,000. - Persisten disparidades raciales, con bebés negros que mueren a más del doble de la tasa de los bebés blancos.
El progreso refleja avances en la atención médica, pero los expertos enfatizan la necesidad de abordar las inequidades sistémicas para cerrar la brecha con las naciones pares.