La fallida campaña de Tom Steyer por la gobernación de California, que costó $216 millones, destaca el gasto excesivo en política y la necesidad de reforma. - Steyer gastó más de $500 millones en campañas fallidas, incluyendo $342 millones en una candidatura presidencial en 2020.
- Su gasto superó a otros candidatos autofinanciados como Meg Whitman y Michael Bloomberg. - Los críticos argumentan que el dinero podría haberse usado para vivienda, educación o salud.
- Los votantes de California rechazaron sus millones, señalando un deseo de cambio en el financiamiento de campañas. El artículo pide un sistema más racional para evitar que los multimillonarios compren influencia.