Un nuevo estudio de la Universidad de Cornell proporciona la primera evidencia genética de que las ostras orientales de cultivo se están mezclando y potencialmente impulsando las poblaciones silvestres de ostras en Long Island Sound de Nueva York. - Los investigadores analizaron los genomas de ostras silvestres del río Hudson, el East River y Long Island Sound, encontrando marcadores genéticos de ostras de cultivo en las dos últimas áreas.
- Las granjas de ostras pueden proporcionar un suplemento demográfico a las poblaciones silvestres, ya que las larvas pueden viajar kilómetros antes de asentarse. - Las ostras filtran el agua, eliminan contaminantes y apoyan la vida acuática, lo que hace que su recuperación sea beneficiosa para la salud del estuario.
El estudio sugiere que la acuicultura de ostras, a diferencia de otras formas de piscicultura, puede ofrecer servicios ecosistémicos sin dañar el medio ambiente.