Ambientalistas protestan en toda California contra el plan de la administración Trump de rescindir la Regla de Áreas Sin Caminos, que protege 60 millones de acres de bosques federales de carreteras y desarrollo. La regla, vigente desde 2001, ha sobrevivido múltiples administraciones pero ahora está amenazada por la secretaria de Agricultura Brooke Rollins, quien argumenta que dificulta el manejo de incendios y el desarrollo económico.
Sin embargo, los ambientalistas contraargumentan que las carreteras aumentan el riesgo de incendios y dañan la vida silvestre. Áreas locales como el Distrito Ranger Trabuco en el Bosque Nacional Cleveland podrían verse afectadas.
Las protestas buscan crear conciencia pública y fomentar comentarios sobre el próximo informe del Servicio Forestal.