- Salvador Esparza, de 4 años, fue asesinado por una bala perdida en Altadena el 5 de julio de 2016.
- El caso sigue sin resolverse después de una década, a pesar de una investigación exhaustiva.
- Las autoridades ofrecen una recompensa de $85,000 por información que conduzca a un arresto o condena.
- El sheriff del condado de Los Ángeles, Robert Luna, cree que alguien sabe quién apretó el gatillo.
- La familia de la víctima continúa sufriendo la pérdida y pide justicia.
Han pasado 10 años desde que una bala perdida acabó con la vida de Salvador Esparza III, un niño de 4 años de Altadena. Las autoridades del condado de Los Ángeles están renovando sus esfuerzos para resolver este caso, ofreciendo una recompensa de $85,000 por información que lleve al responsable ante la justicia.
El trágico día en Altadena
El 5 de julio de 2016, alrededor de las 10:40 p.m., en la cuadra 300 de West Figueroa Drive, Salvador estaba parado en la puerta de su casa en Altadena cuando fue alcanzado por una bala perdida. Según los investigadores, alguien estaba siendo perseguido a través del patio de la familia en el momento en que se realizaron los disparos. Los sospechosos, presuntamente pandilleros, también hirieron a un hombre en la pierna, quien sobrevivió. El niño fue trasladado de urgencia, pero sucumbió a sus heridas.
La búsqueda de justicia
Durante la última década, el Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles ha seguido pistas, pero ninguna ha sido suficiente para hacer un arresto. “Creemos que alguien sabe quién apretó el gatillo”, dijo el sheriff Robert Luna en una conferencia de prensa. “Alguien sabe quién estuvo involucrado. Alguien sabe la verdad, y hoy pedimos a esas personas que den un paso al frente y hagan lo correcto”. La supervisora del condado, Kathryn Barger, enfatizó que incluso la información más pequeña podría ser la pieza faltante para resolver el caso. “Aunque ha pasado una década, nuestro compromiso con Salvador y su familia nunca ha flaqueado. Seguimos decididos a identificar a los responsables, llevarlos ante la justicia y brindar a la familia de Salvador las respuestas y la rendición de cuentas que se merecen desde hace demasiado tiempo”, declaró Luna. “Durante casi una década, esta familia ha vivido con preguntas sin respuesta y un dolor inimaginable. Ninguna familia debería esperar tanto tiempo por justicia”, agregó Barger.
Contexto local de California
Altadena, una comunidad no incorporada en el condado de Los Ángeles, ha sido escenario de varios casos de violencia armada. Este caso, en particular, ha conmocionado a la comunidad por la corta edad de la víctima y la naturaleza aleatoria del tiroteo. La familia Esparza, profundamente arraigada en la zona, ha vivido una década de dolor.
Antecedentes
El caso de Salvador Esparza es uno de los muchos homicidios sin resolver en el condado de Los Ángeles. La violencia armada en áreas residenciales ha sido un problema persistente, y este caso destaca la vulnerabilidad de los niños. La recompensa de $85,000 es un esfuerzo por alentar a los testigos a presentarse, incluso de forma anónima.
Conclusión
Las autoridades instan a cualquier persona con información a llamar a Crime Stoppers al 1-800-222-8477 o al Departamento de Homicidios del Sheriff al 323-890-5500. También pueden visitar lacrimestoppers.org. La recompensa de $85,000 sigue disponible para aquellos que proporcionen pistas que conduzcan a un arresto y condena. La familia de Salvador espera que, después de una década, se haga justicia. “Mi bebé tenía toda una vida por delante y se la arrebataron. Si alguien tiene información, por favor que se presente, aunque sea pequeña. Puede ser pequeña para usted, pero puede ser enorme para la investigación”, dijo Coral, la madre de Salvador. Su abuela, Juana Esparza, dijo que no ha perdido la esperanza y que seguirá luchando hasta que la familia reciba justicia. El sheriff describió a Salvador como un “niño feliz y cariñoso de 4 años” que amaba pasear en el lowrider de su abuelo, ir al preescolar y ver películas de miedo, aunque “Toy Story” era su favorita. Salvador soñaba con ser bombero o policía. La abuela, Juana Esparza, expresó: "Mi nieto nos fue arrebatado, y ha sido muy difícil para nosotros. Todos los días rezo." Según el Departamento del Sheriff, los investigadores han recibido información valiosa durante los últimos 10 años, pero no ha sido suficiente para realizar un arresto. Las autoridades señalan que detalles que pueden parecer insignificantes podrían proporcionar el avance necesario en el caso.